Este proyecto transmite una atmósfera Wabi-Sabi contemporánea, donde la belleza de la imperfección y los materiales naturales generan un ambiente de calma y equilibrio. El concepto se centra en un minimalismo cálido orientado a la introspección y el bienestar.
El uso de tonos arena, beige y piedra crea una unidad visual que amplía la percepción del espacio. La riqueza no reside en el color, sino en la variedad de texturas, como el lino en cortinas, el bouclé en sofás y las maderas de veta profunda.